Teseo y Ariadna

Ariadna le entrega el ovillo de hilo a Teseo

Ariadna le entrega el ovillo de hilo a Teseo

Mireia ha dejado el relato de la historia de Teseo y Ariadna en forma de comentario. Creo que que vale la pena ponerlo también aquí. Copio y pego literalmente.

“¡Hola! Aquí os dejo la historia de El hilo de Ariadna, que es muy interesante y nos cuenta cómo una joven princesa se enamora de un principe, le ayuda a llevar a cabo sus tareas y luego éste la abandona sin piedad y sin ni siquiera darle las gracias. Espero que os guste.

El hilo de Ariadna

Teseo era hijo de Etra y de Egeo, rey de Atenas. A los dieciséis años empezó a meterse en un mar de aventuras. Después de éstas, el héroe purificó sus manos de acuerdo con los ritos oficiales de la época para entrar en Atenas a abrazar a su padre, al que no había visto desde niño.
El padre le recibió con los brazos abiertos, pero tuvo que darle una malísima noticia. Le dijo que, hacía algún tiempo, había llegado ante él el príncipe Androgeo, hijo de Minos, el rey de Creta. Por motivos que no estaban muy claros, Androgeo fue muerto a traición por los atenienses, por lo que Minos había declarado la guerra a Atenas y después de haberla conquistado había impuesto durísimas condiciones de rendición: cada año siete jóvenes de ambos sexos deberían ser enviados a Creta para ser devorados por el Minotauro.
Atenas ya había pagado en dos ocasiones aquél trágico tributo y había llegado el momento de mandar a Creta las nuevas víctimas que viajarían en un barco de velas negras en señal de luto. Para liberar a sus conciudadanos del infame juego, Teseo decidió matar al Minotauro y preguntó al oráculo, que le dijo que saldría victorioso del empeño si su acción era guiada por Afrodita, diosa del amor. Su padre, Egeo, estaba muy preocupado, pero él le tranquilizó diciéndole que estaba seguro de su victoria, y le prometió que, a la vuelta del viaje, izaría velas blancas en lugar de las negras en señal de triunfo desde lejos.
Cuando llegó a Creta se presentó ante Minos diciéndole que era descendiente de Poseidón, dios del mar. Minos le dijo que se lo probara con hechos, así que el rey se quitó el anillo de oro que llevaba en el dedo y lo arrojó al mar. Teseo se inclinó ligeramente, sonrió a Ariadna, hija de Minos, que estaba asistiendo a la escena, y se zambulló en el mar, nadó hasta el fondo y al poco tiempo volvió a salir con el anillo de Minos en el dedo y la corona de oro de Anfitrite, esposa de Poseidón, en la cabeza.
La hazaña impresionó mucho al rey Minos, pero sobre todo a su bella hija Ariadna que, deseosa de favorecer al simpático príncipe ateniense, le reveló que el Minotauro se encontraba oculto dentro de un laberinto, una construcción tan compleja que, una vez dentro, la única posibilidad de salir era contar con ayuda del exterior. De lo contrario, el Minotauro acababa con el intruso.
El truco, según le había dicho a Ariadna Dédalo, el propio arquitecto del laberinto, consistía en esperar a Teseo en la entrada del laberinto con una madeja de lana de la que el héroe tenía la punta e iba tirando de ella a medida que se iba adentrando en el laberinto.
Cuando Teseo hubo eliminado al monstruo de cuerpo humano y cabeza de toro, pudo salir tranquilamente hasta donde Ariadna le esperaba, embarcándose con ella en la nave que debía llevarlos a Atenas con los siete muchachos y las siete muchachas libres de su trágico destino.
Pero Teseo se había cansado de Ariadna y, aprovechando una breve siesta de ésta en la isla de Naxos, la abandonó cruelmente sin dignarse a darle las gracias por su ayuda. Sin embargo, poco tiempo después, el dios Dionisos la salvó, se casó con ella y la llevó al Olimpo en un carro tirado por panteras. Como regalo de bodas, además, le regaló una corona de estrellas; la misma que con el nombre de “corona de Ariadna” fue colocada entre las constelaciones.
Por lo que al ingrato Teseo se refiere, olvidó izar las velas blancas; así que el rey Egeo, pensó que había muerto en su lucha contra el Minotauro, y desesperado, se tiró desde lo alto del monte cayendo al mar que hoy recibe su nombre.
Finalmente, al morir Egeo, Teseo fue coronado rey de Atenas y el héroe dio a su pueblo sabias leyes y administró la justicia con gran equidad.”

Una respuesta a Teseo y Ariadna

  1. pedro dice:

    Teseo no la abandonó… Ellos se enamoraron pero un dios le dijo a Teseo que la dejara en la isla porque tenía mejores planes para ella…

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