La atracción del abismo

30 enero 2010

Autosuficiencia, de "Parálisis Permanente"

Para ver el vídeo, pulsar en la imagen o aquí

De la atracción romántica por lo oscuro y misterioso, de la rebeldía juvenil y del deseo de vivir al límite, siempre deprisa y en el lado salvaje de la vida, tenemos una buena muestra en la eclosión de grupos de punk-rock que se dio en España en los años 80. A imitación de la “movida” punk de Londres en aquella época, aquí surgieron conjuntos tan interesantes como Siniestro Total, Gabinete Caligari, Golpes Bajos, Alaska y los Pegamoides o éste que os presento hoy: Parálisis Permanente.  

La historia de cada uno de estos grupos y personajes es muy distinta, algunos no duraron más que un par de años, pero todos fueron en su momento la novedad, lo último, el grito apasionado y chocante de unos jovencitos que querían cambiarlo todo porque no eran felices. Antecedentes de  modas, de tendencias y de tribus urbanas hoy conocidas como góticos, emos o siniestros, estos cantantes de la “movida” madrileña y gallega de los 80 bebieron directamente del cine de terror y de serie B, de las secuelas poéticas post-románticas, del rock más desgarrado y de  todo tipo de excesos nocturnos; y desarrollaron una notoria afición por lo oscuro y turbulento, por lo mórbido, por lo decadente y fantasmal que les dio entonces mucho atractivo y una innegable originalidad.  

Algo queda de  varios de ellos que hicieron larga carrera, como Gabinete Caligari, pero el caso de Parálisis Permanente fue muy distinto: en parte por la trágica muerte de Eduardo Benavente con sólo veinte años, en un absurdo -como todos- accidente de carretera, y en parte porque en realidad eran flor de un día. Sin embargo, su estrella truncada nos deja el recuerdo inmortal de su juventud maldita y su misterio intacto. Mirad el repertorio: impulsos suicidas y onanistas, ambiente claustrofóbico, síndrome de Diógenes, amores malgastados, una vida triste y solitaria, como la de tantos adolescentes que se encierran en su habitación desengañados del mundo.  

En el fondo, entre los hikikomori, esos jóvenes japoneses que viven encerrados en su cuarto y pegados al ordenador, los Neet (por sus siglas en inglés, Not in Employment, Education or Training) o la Generación Nini en español (la de los que no trabajan ni estudian) y Werther, el muchacho enamorado perdidamente de su amada Lotte que se suicida al no poder vivir con ella, no hay tanta diferencia. Esa actitud vital tan romántica, tan enfermiza y sensible, de desplazamiento y de insatisfacción con una existencia que mata los sueños, está en el fondo emocional de ambos.  

Os pongo el vídeo de Youtube subtitulado en Overstream para que podáis apreciar mejor la letra de la canción.  

Referencias:

El enigma de los jóvenes japoneses (los hikikomori), en el blog de Héctor Pavón. 

La atracción del abismo es el título de un ensayo de Rafael Argullol sobre el paisaje romántico.


Leyendas de Bécquer

18 enero 2010
El monte de las ánimas

El rayo de luna (Ilustración de Jorge Delgado)

En anteriores ocasiones hemos aludido a la obra de Gustavo Adolfo Bécquer, que es considerado a menudo como el iniciador de la poesía moderna en castellano. Sin discutirle el título a Rubén Darío o a otros nombres que también se han propuesto, lo cierto es que no se puede dudar de su importancia ni de su influencia, que a día de hoy pervive de forma más o menos confesa en tantos y tantos escritores de nuestro ámbito.

En el archivo adjunto encontraréis una introducción biográfica y literaria a este autor, además de las actividades propuestas para complementar la lectura de seis de sus leyendas:

1. El monte de las ánimas.

2. Los ojos verdes.

3. Maese Pérez el organista.

4. El rayo de luna.

5. El Miserere.

6. El Cristo de la calavera.

Todas ellas se pueden encontrar fácilmente en Internet. En este sentido, siempre resulta interesante visitar el espacio dedicado a Bécquer por el Centro Virtual Cervantes en su Biblioteca de Autores. También en el CVC hay una excelente edición crítica de las Rimas a cargo de Luis Caparrós.

Ver documento Seis leyendas de Bécquer (Cuestionario en Word)

Además, también os recomiendo visitar las entradas anteriores dedicadas al poeta o relacionadas con él:

Renunciar al ser amado (José Ángel Buesa y Bécquer).

Donde habite el olvido (Luis Cernuda y Bécquer).

Rimas de Bécquer en el blog de clase Soltar la lengua.

LIM sobre las rimas de Bécquer del profesor Manuel Guerrero.


Las jarchas

13 enero 2010

Poeta andalusí

Aquí tienes la presentación que utilizamos en clase sobre las jarchas:

Muy bien realizada está también la siguiente presentación en vídeo:

Y para acabar, te recomiendo consultar documentos tan interesantes como los siguientes:


Renunciar al ser amado

8 enero 2010
Árbol Solitario

Árbol solitario

Leo en el blog de Héctor Monteagudo un texto del poeta cubano José Ángel Buesa (1910-1982) que desconocía y que me llama la atención. En él, como en muchos otros autores de la lírica hispánica contemporánea, se aprecian claramente huellas vivas de Bécquer.

Y con él me ha parecido regresar a mi primera lectura del poeta andaluz: esa veta de poesía sentimental, directa, sin velos, dulcemente romántica, dolorida y aparentemente sencilla, pero en el fondo muy trabajada, tanto en el ritmo como en la forma. Un estilo, en fin, que creíamos cosa del pasado. Porque quizá tiene un aire trasnochado, quizá os suene un poco a cursi y demodé, pero no por ello carece de belleza. Y a poco que se valore eso que se suele llamar “la poesía con alma”, creo que Buesa parece merecer algo más que el piadoso olvido en que hoy se encuentra.

Poeta mediocre e insulso según unos; profundo e intenso, según otros. Lo que parece innegable es que fue un romántico a ultranza, de corazón, verdadero aunque a destiempo, y que sus versos, a pesar del silencio de la historia literaria oficial, siguen teniendo multitud de admiradores a ambas orillas del Atlántico.

Poema del Renunciamiento

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor, y al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte… y jamás lo sabrás.


Soñaré con el nácar virginal de tu frente;
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar;
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos… y jamás lo sabrás.


Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca… y jamás lo sabrás.


Yo te amaré en silencio, como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos… y jamás lo sabrás.


Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
– el tormento infinito que te debo ocultar –
te diré sonriente: “No es nada… ha sido el viento”.
Me enjugaré la lágrima… ¡y jamás lo sabrás!

JOSÉ ÁNGEL BUESA (Cuba, 1910- República Dominicana, 1982)

Para enamorados, para desenamorados y para todos aquellos que en el amor fueron felices y desdichados a partes iguales. Si te interesa, puedes encontrar otros poemas de José Ángel Buesa en multitud de páginas recomendables: