Otoño en el valle del Bierzo

22 mayo 2012

Creo que es difícil encontrar un poema más brillante y conmovedor que esta Antífona del otoño en el valle del Bierzo (Premio Adonais, 1985) del poeta  y polifacético artista leonés Juan Carlos Mestre (n. 1957).

Puesto en conjunción con la voz y la música de otro artista leonés de irreprochable trayectoria como es Amancio Prada (n. 1949), siempre vinculado al difícil trabajo de fundir música y poesía, el resultado es tan brillante como podréis comprobar en esta grabación de un día ya tan lejano como 2004:

Sobre Mestre y su poética, sobre su visión del mundo y su manera de abordar la creación artística, os recomiendo también este reportaje de Silencio, se lee:

El poema de Mestre se halla incluido en el disco de Prada titulado Escrito está (2001), un estupendo trabajo que contiene versiones de autores tan diversos como Tagore, Machado, Miguel Hernández o Rosalía de Castro, entre otros.

Para escuchar con calma la versión registrada del poema, en que se alterna el recitado magistral del propio autor y la magnífica música de Prada, os recomiendo simplemente  visitar la página del escritor:

Juan Carlos Mestre (página oficial)


“Donde habite el olvido” de Luis Cernuda

20 diciembre 2009

En parte como homenaje particular a la Generación del 27, según propuso Antonio Solano en su blog hace unos días, y en parte para mostrar un interesante ejemplo de intertextualidad, os traigo hoy un poema de Luis Cernuda que figura entre mis favoritos. Se llama Donde habite el olvido y toma su título, así como buena parte de su inspiración de una rima de Gustavo Adolfo Bécquer, lo que supone un reconocimiento explícito de la huella que el sevillano y postromántico  Bécquer dejó desde muy pronto y para siempre en el también sevillano Cernuda. El poema  es éste:

Donde habite el olvido

Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.

Luis Cernuda (1902-1963)

¡Qué intensa expresión de dolor por no poder ser feliz, por no poder amar libremente, por no ser correspondido y sentir que el cuerpo te encadena a deseos inalcanzables que mueren sin goce posible, prohibidos, sin placer ni esperanza más allá de la niebla del olvido!

También podéis ver y escuchar el vídeo que han colgado en Youtube desde la página Poetas andaluces:

(Musicado y recitado por Javier Paxariño e incluido en el CD Poesía Necesaria, 2003)

Pero, sin duda, el poema no puede entenderse del todo sin conocer antes la famosa rima LXVI de Bécquer, que dice:

Rima LXVI

¿De dónde vengo?… El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura,
los despojos de un alma hecha jirones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.

¿Adónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas.

En donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.

Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870)

Mucho más recientemente, el cantautor Joaquín Sabina aprovechó también el verso de Bécquer para titular una de sus canciones del álbum 19 días y 500 noches. Se llama justamente Donde habita el olvido, y aunque gira en torno a una intensa pero fugaz relación amorosa, como el resto de las canciones del disco, algo guarda del tono melancólico y desesperanzado de sus maestros. Creo que vale la pena conocerla. Podéis escucharla y ver un fotomontaje en Youtube:


Poderoso caballero

17 noviembre 2009

En estos tiempos de desfalcos, ladrones de guante blanco y escándalos financieros de todo tipo, está más presente que nunca el poder corruptor del dinero. No lo decía sólo el Arcipreste de Hita en el Libro de Buen Amor, también Quevedo en una famosa letrilla. De ambos poemas dio buena cuenta Paco Ibáñez en sus versiones musicales.

Aquí os dejo algunos enlaces: uno en Youtube y otros dos en la página de Antología Poética Multimedia, un tesoro para los que quieran escuchar versos cantados.


Nuestras vidas son los ríos

12 noviembre 2009

¿Cuántos versos de las Coplas de Jorge Manrique te sabes de memoria? Seguro que casi casi sin querer, sin hacer un gran esfuerzo, el ritmo intenso y sentencioso de las estrofas se te ha quedado grabado. Y con él algunos fragmentos inolvidables: “Cualquiera tiempo pasado fue mejor”, “¡Cuán presto se va el placer!”, “Los infantes de Aragón, ¿qué se hicieron?”, “¿Qué fueron sino verduras de las eras?”…

Como si fuera el redoble triste y solitario del tambor que acompaña al cortejo fúnebre, esta intensa elegía constituye uno de los poemas más justamente famosos de la literatura europea. Por eso vale la pena conocerlo, leerlo bien y disfrutarlo como lo que es: un alto homenaje al padre muerto, a D. Rodrigo Manrique, insigne caballero del siglo XV cuyo recuerdo resulta hoy inmortal gracias al arte imperecedero de su hijo Jorge, soldado y artista a la vez, arquetipo del cortesano que ya prefigura el Renacimiento.

Aunque sin imágenes apenas, creo que vale la pena acompañar la lectura inicial del poema con la música del gran Paco Ibáñez en el Teatro Olympia de París. Eran otros tiempos, tiempos revueltos y difíciles, tiempos de cambio y de esperanza. Era 1969 y un joven cantautor español exiliado salía al escenario con la intención de reivindicar a los clásicos y cantarlos a viva voz para resistir, para decir que la lucha contra la dictadura franquista tenía sentido, para aportar su pequeño grano de arena en el lento pero imparable camino hacia la libertad y la justicia…


Diles que no me maten

21 septiembre 2009
Juan Rulfo

Juan Rulfo

Relato magnífico y a la vez terrible del escritor mexicano Juan Rulfo. La violencia, el miedo a la muerte y el dramatismo recorren el texto de principio a fin con tal intensidad y constancia que la tensión narrativa no hace sino aumentar desde la primera hasta la última línea.

Aquí puedes conocerlo algo mejor gracias a la entrevista que el gran Joaquín Soler Serrano le hizo en el célebre y ya antiquísimo programa literario de TVE “A fondo” (1977):

Está incluido en esa obra maestra de la Literatura Latinoamericana que se llama El llano en llamas (1953) y aparece citado en el poema “A orillas del East River” de José Hierro que vimos hace poco en clase.

Resulta muy interesante escuchar la historia en la propia voz del autor, cosa que podemos hacer gracias al enlace de Archivosonoro.org. Para oír el audio, simplemente clica en el enlace Diles que no me maten.

Además, para que lo podáis leer a la vez o guardarlo si gustáis, aquí os dejo el cuento en doble formato: Diles que no me maten (pdf) y Diles que no me maten (word).