Renunciar al ser amado

8 enero 2010
Árbol Solitario

Árbol solitario

Leo en el blog de Héctor Monteagudo un texto del poeta cubano José Ángel Buesa (1910-1982) que desconocía y que me llama la atención. En él, como en muchos otros autores de la lírica hispánica contemporánea, se aprecian claramente huellas vivas de Bécquer.

Y con él me ha parecido regresar a mi primera lectura del poeta andaluz: esa veta de poesía sentimental, directa, sin velos, dulcemente romántica, dolorida y aparentemente sencilla, pero en el fondo muy trabajada, tanto en el ritmo como en la forma. Un estilo, en fin, que creíamos cosa del pasado. Porque quizá tiene un aire trasnochado, quizá os suene un poco a cursi y demodé, pero no por ello carece de belleza. Y a poco que se valore eso que se suele llamar “la poesía con alma”, creo que Buesa parece merecer algo más que el piadoso olvido en que hoy se encuentra.

Poeta mediocre e insulso según unos; profundo e intenso, según otros. Lo que parece innegable es que fue un romántico a ultranza, de corazón, verdadero aunque a destiempo, y que sus versos, a pesar del silencio de la historia literaria oficial, siguen teniendo multitud de admiradores a ambas orillas del Atlántico.

Poema del Renunciamiento

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor, y al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte… y jamás lo sabrás.


Soñaré con el nácar virginal de tu frente;
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar;
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos… y jamás lo sabrás.


Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca… y jamás lo sabrás.


Yo te amaré en silencio, como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos… y jamás lo sabrás.


Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
– el tormento infinito que te debo ocultar –
te diré sonriente: “No es nada… ha sido el viento”.
Me enjugaré la lágrima… ¡y jamás lo sabrás!

JOSÉ ÁNGEL BUESA (Cuba, 1910- República Dominicana, 1982)

Para enamorados, para desenamorados y para todos aquellos que en el amor fueron felices y desdichados a partes iguales. Si te interesa, puedes encontrar otros poemas de José Ángel Buesa en multitud de páginas recomendables:

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