“Annabel Lee” de Edgar A. Poe

22 febrero 2009

 (Annabel Lee,  por Radio Futura)

Ahora que se cumplen 200 años del nacimiento de Edgar Allan Poe todo son flores y alabanzas a su obra, justo lo que apenas tuvo en vida. Sea por su biografía, tan fascinante y enigmática, clásico paradigma del Romanticismo, o sea por el éxito de sus cuentos de miedo, tan a menudo citados e ilustrados por el cine o el cómic, lo cierto es que su figura resulta cada día más interesante e inspiradora.

Sin él no se puede entender la literatura contemporánea, pues produjo invenciones definitivas como la historia policial, el cuento de terror o el moderno relato fantástico. Fue un maestro del verso y del cuento literario, un crítico sagaz, un hombre de vasta cultura y raro ingenio cuya producción se alza hoy como una obra cumbre e imprescindible que ha dejado honda huella en nuestra cultura.

Su vida es un puro ejemplo de existencia romántica: atormentada, apasionada, excesiva… Fue un personaje sin duda fascinante. Era huérfano y fue criado por una familia rica. Siempre  se mostró misterioso, contradictorio y solitario. Intolerante al alcohol, jugador enfermizo, enamoradizo y rebelde, Edgar Allan se casó a los 26 años con su prima Virginia Clemm, de apenas 13, y la quiso con locura hasta su prematura muerte, 11 años más tarde. La desesperación y el intenso amor que sintió por ella están reflejados claramente en el poema Annabel  Lee, aludido en el título. Tres años más tarde, en 1849, apenas cumplidos los 40, Poe murió en circunstancias misteriosas, quizá por efecto del alcohol o de un trastorno mental, después de desaparecer durante días y ser encontrado delirando y con ropas de otra persona.

En el programa de RTVE Página 2 le han dedicado un interesante reportaje: 200 años con Edgard Allan Poe. En él la escritora Cristina Fernández Cubas, el editor Daniel Fernández y el pintor Joan-Pere Viladecans nos presentan a este gran mito literario.

En la Wikipedia tenéis un artículo excelente sobre su vida y obra, así como otro sobre la génesis y el sentido del texto, por si os apetece consultarlo: Annabel Lee. Además, abajo os dejo la letra del poema, en inglés y en castellano para que podáis apreciar la versión original y comparar. Arriba tenéis el enlace al vídeo de la canción homónima de Radio Futura.

También, para acabar, os invito a leer alguno de sus cuentos, si es posible, en la magnífica traducción que hizo de ellos Julio Cortázar. Es difícil escoger uno entre tantos, pero puedo decir que Los crímenes de la calle Morgue, El corazón delator, La caída de la casa de Usher, La máscara de la Muerte Roja o El entierro prematuro están entre mis favoritos. No os los perdáis. En la página dedicada a Poe en la Biblioteca Digital Ciudad Seva están algunos de ellos.

“Annabel Lee” (Edgar Allan Poe, 1849)

It was many and many a year ago,
In a kingdom by the sea
That a maiden there lived whom you may know
By the name of ANNABEL LEE;
And this maiden she lived with no other thought
Than to love and be loved by me.
I was a child and she was a child,
In this kingdom by the sea;
But we loved with a love that was more than love-
I and my ANNABEL LEE-
With a love that the winged seraphs of heaven
Coveted her and me.

And this was the reason that, long ago,
In this kingdom by the sea,
A wind blew out of a cloud, chilling
My beautiful ANNABEL LEE;
So that her highborn kinsmen came
And bore her away from me,
To shut her up in a sepulchre
In this kingdom by the sea.

The angels, not half so happy in heaven,
Went envying her and me-
Yes!- that was the reason (as all men know,
In this kingdom by the sea)
That the wind came out of the cloud by night,
Chilling and killing my ANNABEL LEE.

But our love it was stronger by far than the love
Of those who were older than we-
Of many far wiser than we-
And neither the angels in heaven above,
Nor the demons down under the sea,
Can ever dissever my soul from the soul
Of the beautiful ANNABEL LEE:

For the moon never beams, without bringing me dreams
Of the beautiful ANNABEL LEE;
And the stars never rise, but I feel the bright eyes
Of the beautiful ANNABEL LEE:
And so, all the night tide, I lie down by the side
Of my darling – my darling- my life and my bride,
In her sepulchre there by the sea,
In her tomb by the sounding sea.

Annabel Lee” (Santiago y Luis Auserón, La Canción de Juan Perro, 1987)

Hace muchos muchos años en un reino junto al mar
habitó una señorita cuyo nombre era Annabel Lee
y crecía aquella flor sin pensar en nada más
que en amar y ser amada, ser amada por mi.

Éramos sólo dos niños mas tan grande nuestro amor
que los ángeles del cielo nos cogieron envidia,
pues no eran tan felices ni siquiera la mitad,
como todo el mundo sabe, en aquel reino junto al mar.

Por eso un viento partió de una oscura nube aquella noche
para helar el corazón de la hermosa Annabel Lee.
Luego vino a llevársela su noble parentela
para enterrarla en un sepulcro en aquel reino junto al mar.

Nuestro amor era más fuerte que el amor de los mayores
que saben más como dicen de la historia de la vida.
Ni los ángeles del cielo ni los demonios del mar
separarán jamás mi alma del alma de Annabel Lee.

No luce la luna sin traérmela en sueños
ni brilla una estrella sin que vea sus ojos
y así paso la noche acostado con ella,
mi querida hermosa, mi vida, mi esposa.

En aquel sepulcro junto al mar,
en su tumba junto al mar ruidoso…